Es tarde. Me encuentro sentado en un banco en algún lugar, en cualquier lugar, en ninguna parte.La gente desfila de lado a lado de mi mirada. Van y vienen. Un moderno culto de Hermes, Mercurio , el inevitable velocista en que se convierte el mañana. Sigo mirando. Diría que me están vigilando , seguramente me están vigilando. No puedo culparles , supongo que creen que hacen lo correcto , les dejo seguir cumplir con su deber, estén en el lugar en el que estén. Sigo mirando y metido en mi papel, dejo que crean que soy quien creen, le dejo a todo el mundo creerlo, me parece una perdida de tiempo negarlo. Cuando naces en un campo de concentración global tan elaborado y públicamente maquillado, aprendes un par de cosas . Si te detienes a observar, solo si te detienes a observar minuciosamente los detalles, encontrarás el contenido, verás los hilos, se te presentará la realidad, o una realidad que no es la que estás experimentando en este mismo momento. Sigo mirando mientras anochece, despacio. Tu revolución no es alzarte y rebelarte, tu revolución eres tú y lo que significas, no eres datos, no eres un número de la seguridad social, eres tú, y solo tú lo sabes. Vive y existe, no seas algo catalogable. Reinvención igual a evolución. Sí te dicen: "esto es así´", piensa: "como me gusta que me practiquen sexo oral. No hay ninguna guerra que ganar , vive y muere y disfruta y folla con quien quieras todo lo que puedas , por supuesto. Me levanto del banco y me marcho a un lugar que nunca existió fuera de mi cabeza , es reconfortante. Bienvenidos, delincuentes morales, autistas de lo políticamente incorrectos, almas solitarias, ovejas negras de la familia, "diverti-gente", tergiversadores conversacionales, pervertidas amorales, consumidores de porno en masa, artistas bizarros, gentes diversas vistas en fiestas, innovadores de la estafa, hackers irredentos, brujas promiscuas, poetisas escatológicas, adoradoras de satán, escritores que no escriban, soñadores ensoñados, periodistas sin escrúpulos, jinetes del apocalipsis en silla de ruedas a motor de reacción, practicantes de tiro al televisor, detectives masturbatorios, amas de casa boxeadoras clandestinas los viernes por la noche, prostitutas libertarias, dibujantes sin piedad, camareros "escupo en tu cena", consumidores de drogas duras extremadamente sonrientes...y tú, sobre todo tú. La cena está lista, una ración del mañana sin aditivos inoportunos. Bienvenido a casa, otra vez. El delito de pensamiento te hará existir. ¿Ves allí, a lo lejos, la Luna?. Te esperamos.

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